Cuando ir a terapia si la vida duele

Cuando ir a terapia si la vida duele

Ir a terapia cuando la vida duele no siempre es una decisión fácil. A lo largo de la vida atravesamos situaciones que ponen a prueba nuestros recursos: el paso del tiempo, una enfermedad, una ruptura, la pérdida de un ser querido, dificultades laborales o conflictos familiares. Son experiencias que forman parte de vivir y que, en mayor o menor medida, duelen.

Ese dolor es humano. Es una respuesta natural ante lo que nos importa.

Dolor inevitable y sufrimiento añadido

Sin embargo, a veces ocurre algo más. Además del dolor propio de la situación, aparece otra capa de sufrimiento. La mente repasa una y otra vez lo ocurrido, anticipa escenarios catastróficos, revive conversaciones difíciles o se reprocha decisiones del pasado.

Sin apenas darse cuenta, muchas personas entran en una lucha constante contra lo que sienten. Intentan no pensar, no sentir o no recordar. Y esa lucha suele terminar ampliando el malestar.

¿Cuándo ir a terapia?

La terapia puede ser un espacio para comprender qué parte del sufrimiento es inevitable y cuál se alimenta en la forma en que cada persona se relaciona con su experiencia. No se trata de “ser positivos” ni de eliminar emociones difíciles. Se trata de aprender a sostenerlas de una manera más amable y eficaz.

Desde la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) se trabaja para que pensamientos y emociones no tomen el control automático de las decisiones. El objetivo es que puedan ponerse al servicio de aquello que realmente importa.

Aprender a elegir dirección

En ocasiones, ciertos aprendizajes del pasado -formas de protegerse, evitar el dolor o intentar tenerlo todo bajo control- se activan sin que uno lo advierta. Lo que en su momento pudo ser útil puede dificultar ahora la adaptación a la situación actual.

Buscar ayuda psicológica puede convertirse entonces en una oportunidad para revisar esos patrones, flexibilizarlos y afrontar lo que ocurre de un modo más ajustado y satisfactorio.

En Psicología CAPS acompañamos a transitar aquello que duele, orientando el proceso hacia la dirección que cada persona valora en su vida y desea construir desde un lugar más consciente y flexible.

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