Sexualidad masculina

 

A lo largo de mi trayectoria como terapeuta sexual me he encontrado con muchos hombres con trastornos sexuales comunes como la disfunción eréctil o la eyaculación precoz con un elemento en común: la necesidad de demostrar la masculinidad a través del sexo. He escuchado y tratado la frustración de muchos hombres por no ser capaces de satisfacer a sus parejas sentimentales. He escuchado como muchos de ellos, por no decir prácticamente todos, se creían responsables del placer de su pareja y el no poder darles lo que “ellas necesitan”, les ha hecho sumirse en verdaderos estados de depresión e ira. La autoestima masculina pende de un hilo si sucede lo que muchos hombres temen: el no poder satisfacer a una mujer, a causa de un pobre control de la eyaculación o una mala o nula erección. La autoestima se basa en la imagen y la idea que tenemos sobre nosotros mismos, y en el caso del hombre la imagen de virilidad y masculinidad es fundamental para mantener la seguridad en uno mismo.

A lo largo de la historia, en sus diversas etapas, hemos visto como la sociedad exigía y parece ser que aun exige al hombre y espera del hombre características como fuerza, seguridad y virilidad. La sexualidad siempre ha dado un papel predominante al hombre haciendo prevalecer su placer frente a las mujeres y esta masculinización de la sexualidad ha hecho que por educación o por convenciones morales, al hombre se le erigiera en el adalid de la sexualidad y en la persona que porta el placer de las mujeres, que es el responsable de ellas.

Ahora que la sociedad ha avanzado, y mucho por cierto, en estos temas los profesionales de la psicología, nos quedamos boquiabiertos cuando acuden a nuestras consultas hombres con un rango de edad de entre 20-50 años, con una ideas y pensamientos acerca de la sexualidad, que aparte de que colaboran en el desarrollo de disfunciones sexuales, son las mismas que en los años 50. Mitos sexuales como que el hombre tiene que estar pendiente de la mujer cuando mantienen relaciones sexuales, o que si no tengo erecciones mi pareja no me va a querer y habré fracasado como hombre… y así hasta un largo etc. Los hombres son responsables de su sexualidad así como las mujeres son responsables de de la suya y ni es cierto ni deseable que un chico se inicie sexualmente con estos mitos que no harán más que aumentar la ansiedad que ya de por sí supone en los adolescentes los primeros contactos sexuales. La sexualidad no es ni masculina ni femenina, simplemente los hombres y las mujeres somos diferentes y nuestras sexualidad forma parte de esa diferencia.

Ni el hombre tiene que llegar aprendido a su primera experiencia sexual ni tampoco pensando que su autoestima y su imagen se la juega en esos momentos. Esto sólo propiciará que el encuentro no salga como uno espera y que casi con seguridad se pueda desarrollar una disfunción el día de mañana. Así pues animo a los hombres a que compartan la sexualidad con sus parejas y que tengan en cuenta una premisa muy importante y es que “cada uno es responsable de su propio placer”